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¿Qué es el Phubbing y cómo nos afecta?

      
Fuente: Shutterstock
El término Phubbing se comenzó a escuchar más seguido en el último tiempo, con la masificación de los Smartphones. Surge de juntar las palabras phone (teléfono) y snubbing (despreciar), y se utiliza para describir el acto de una persona de ignorar a su entorno para concentrarse en su teléfono celular. ¿Te resulta familiar?


Con la aparición y auge de la tecnología muchas cosas han cambiado, y entre estas la manera de relacionarnos con los demás. Aunque no sea la situación más feliz del mundo, lo cierto es que en cada reunión o encuentro la mayoría de las personas está más concentrada en lo que está pasando en su celular que en lo que está sucediendo en el lugar que están físicamente presentes. El Phubbing puede definirse como el acto de ignorar y hasta despreciar lo que está pasando en el entorno por estar atrapados en una red virtual.


¿Puede el Phubbing amenazar el contacto humano hasta hacerlo desaparecer?
En principio esta afirmación suena un poco apocalíptica, pero lo cierto es que cuando nos juntamos con amigos el estar más pendientes del teléfono que de estar realmente metido en la reunión es cada vez más común; por lo que es seguro que podemos decir que sí está dañando las relaciones ya sea con amigos y familia hasta con nuestra pareja, compañeros y con todos quienes compartimos momentos.


En este sentido quienes más tienden a ignorar a quienes tienen al lado para estar sumergidos en su teléfono son los millennials, esa generación que nació poco antes de los años noventa y que creció con el auge del desarrollo tecnológico. En contrapartida, muchos de los adultos y las personas mayores consideran que el ignorar al otro por estar absortos en sus teléfonos es de mala educación; y es que en este sentido el Phubbing rompe la regla de oro de las reuniones que es prestar atención a quienes tenemos al lado y están compartiendo (o intentando compartir) un momento.


¿Qué podemos hacer para combatir el Phubbing?
Lo primero es entender que esta práctica está dañando, en serio, nuestras relaciones con los demás, y que si no la rechazamos irá ganando cada vez más terreno. Partiendo de que somos conscientes de esto, el resto está en cambiar nuestra actitud para que este dilema no nos afecte cada vez más. Y esto se conseguirá de una sola manera: resistir toda tentación de tomar nuestro celular cada 10 minutos cuando compartimos el tiempo con los demás.


¿Te pasa con frecuencia que cuando le hablas a alguien y éste está en su teléfono demora para responderte, y cuando lo hace sus respuestas son monosílabas y sin mucha coherencia? Da tú el primer paso y comienza a mirar a los demás cuando te hablan y no a una pantalla.


Proponte no tomar tu móvil por lo menos por un período de una hora y media cuando estés en una reunión con amigos
o con quien te interesa; o directamente desconecta tu conexión a Internet. Sabes que no te perderás de nada excepcional, y que lo que sea que hayan publicado tus amigos en Facebook, Snaptchat o cualquier red social seguirá estando ahí para que lo veas después, cuando estés solo.


Y si la próxima vez que estás en una reunión ves que los demás están metidos en su móvil, mándales un Whatsapp para recordarles que estás frente a ellos. Esta actitud los sorprenderá, tal vez los haga recapacitar y terminen soltando sus teléfonos para estar no solo física sino mentalmente presentes en el encuentro.


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Camila Siqueira Menéndez

Camila Siqueira

Redactora fanática de la comunicación, la música, la radio y desde un tiempo a esta parte, también de las series

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