Noticias

Conoce los errores más comunes al estudiar

      
Fuente: Shutterstock

Estudiar requiere que te organices y concentres de manera adecuada, ya que de lo contrario puede “no quedarte nada” en la memoria aunque hayas pasado 5 horas frente a un texto. ¿Te ha sucedido esto? Tal vez estés cayendo en alguno de los errores más comunes al estudiar. Conoce cuales son estos fallos y comienza a corregirlos para que tus horas de estudio rindan más y no tengas que volver a estudiar una y otra vez lo mismo.


Lee también
» Como mejorar la redacción y escribir mejor

» 6 maneras de fomentar la creatividad en el aula

» Nuevas competencias que deben tener los docentes

 

En otras oportunidades, ya hemos tratado sobre consejos para hacer rendir tus horas de estudio o sobre cómo identificar un problema y volver a empezar cuando hemos perdido un examen. En la misma línea de lo ya visto, te contamos hoy cuales son los errores más comunes que cometemos al estudiar. ¡Prepárate para dar lo mejor de ti en los estudios!

 

1 – Estudiar sin parar

Estudiar durante horas y horas sin descansos no nos llevará al éxito en un examen o prueba, sino que puede generar el efecto contrario. El cerebro necesita despejarse para poder seguir. Algunos especialistas recomiendan descansar algunos minutos cada 45 minutos o una hora.

 

2 – Querer aprender todo de un tirón

Muchas veces hacemos lo descripto en el primer punto debido a que como no nos hemos organizado, dejamos todo para  último momento, pensando que podremos aprender todas las lecciones de un examen en unos pocos días. Este es un grave error, ya que el proceso de aprendizaje debe ser gradual. En vez de vivir una maratón de estudio durante una semana, prueba hacer un poco cada día durante todo el semestre y ya verás que los resultados serán mucho más productivos.

 

3 – Mala organización

La organización y planificación sobre cualquier tema es fundamental para alcanzar el éxito. Trázate un objetivo y un plan para ese objetivo. Por ejemplo, si el objetivo es aprobar determinado examen, planifica cuántas horas por día le dedicarás, qué puntos de la materia son los que más te cuestan y a los que le tendrás que dedicar más, cuáles son los plazos que te darás para salvarlo y demás cuestiones que hacen a una buena organización. Puedes llevar una agenda que te ayude a organizarte y más aún si estás cursando varias materias a la vez y debes presentar varios trabajos. No lo dejes confiado a tu memoria.

 

4 – Distracciones

Este es uno de los puntos más críticos para todos los estudiantes y más hoy en día en la sociedad de la información donde estamos bombardeados todo el tiempo por notificaciones aquí y allá que parecen ser “urgentes”. Muchos estudiantes no entienden por qué les va mal si “han dedicado horas” al estudio. ¡Y es que el estudio, o cualquier actividad, interrumpida todo el tiempo por Facebook, Whatsapp, Twitter o cualquier distracción no puede ser nada fructífera! Así que ya sabes, aparta las distracciones de todo tipo al momento de estudiar. Piensa que si algo es urgente te enterarás de otra forma y la foto de tu mejor amiga en su paseo de fin de semana es una información que puede esperar a ser vista después que tú termines tu jornada de estudio.


5 – No poder relacionar conceptos

La capacidad de relacionar lo aprendido con otros conceptos adquiridos antes o con situaciones de la vida cotidiana es crucial para el mejor entendimiento de un tema. A veces algunas cuestiones deben ser aprendidas de memoria, sobre todo si se trata de fórmulas de ciencia. Pero cuantos más conceptos puedas relacionar entre si y más puedas analizarlos mejor comprenderás el asunto.

 

6 – No conocer técnicas de estudio

No todos aprendemos de la misma manera. Hay a quienes les va mejor leer y a quienes les va mejor si aprenden, por ejemplo, mediante videos documentales, realización de esquemas o mapas mentales, o estudiando en grupo o en solitario… En fin, cada persona tiene una técnica que le es más efectiva, y desconocer cuál es nos llevará a enfocarnos en otra que no es en la que más podríamos rendir. En este punto es importante subrayar que unas técnicas no son excluyentes de otras: al contrario, si las complementas, mucho mejor aún. Prueba estudiar sobre un tema y después realizar un mind map o mirar un documental sobre el mismo. ¡Y verás de qué manera refuerzas los conceptos!

 

7 – Falta de interés

¿Te ha sucedido que un tema que te importa te resulta más fácil de aprender que algo que te cuesta entender? Diversos estudios, como uno reciente llevado a cabo por la Universidad de California en Davis, han demostrado como el sentir interés por un tema nos ayuda a asimilarlo mejor; ya que pone al cerebro en estado de alerta facilitando la memorización.

 

8 – Falta de material de estudio

Parece algo evidente, pero muchos estudiantes aún siguen intentando preparar una prueba cuando no cuentan ni con la mitad del material que deben estudiar. Antes de comenzar tu jornada de estudio procura tener todo lo que necesitas: libros, apuntes, lecturas obligatorias y demás. De lo contrario estarás cayendo en constantes interrupciones que te harán salirte de foco a cada rato… y ya sabemos cuál es el resultado. Contar con todo el material es también parte de una buena organización y planificación.

 

9 – Estudiar en un lugar inadecuado

Al igual que el estar cansado es un factor que no nos permitirá concentrarnos, el intentar estudiar en un lugar inadecuado también es un elemento que nos perjudicará. Debes elegir un lugar que favorezca tu concentración. El mejor lugar puede ser una biblioteca, ya que son ambientes donde reina el silencio. Pero si puedes lograr eso en tu casa, adelante. Lo importante es que sea un lugar propicio, donde por ejemplo no vayas a ser interrumpido cada 10 minutos y puedas desplegar los materiales necesarios para estudiar; además de contar con buena iluminación y un escritorio cómodo.



Tags:

Aviso de cookies: Usamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, para análisis estadístico y para mostrarle publicidad. Si continúa navegando consideramos que acepta su uso en los términos establecidos en la Política de cookies.